Indiferencia
Es el fin. ¿Por qué me habrá dejado Michelle? Ella era todo mi mundo. ¿Habrá sido por mi despido? Tantos años trabajando en la misma empresa para nada. Ni un mísero aumento. Ni una mísera promoción. Aquello era auténtica explotación, así que no deberían haberse extrañado cuando le dí un puñetazo al jefe. Estaba especialmente alterado desde que la semana pasada murió mi madre. Eso debería haber sido suficiente justificación.
¡Oh! Qué muchacha tan guapa se ha sentado enfrente. Se la ve muy elegante e intelectual. ¿Las lágrimas de mis ojos no son suficientes para que al menos me dedique una mirada? Ya nadie se molesta en preocuparse por sus semejantes. Si ni siquiera ahora nadie me hace caso, la humanidad está más deshumanizada de lo que creía. No creo que que merezca la pena continuar ni soy merecedor de su desprecio. Ya nada me retiene aquí.
Es perfecto. Jamás imaginé que Roy me hiciera caso y que encima estaba tan enamorado de mí como yo de él. ¡Qué inocentes parecemos! Creo que ese ascenso en el trabajo me dió la suficiente confianza para atreverme a decírselo. Y además me acaba de llamar mi hermano para confirmarme que voy a ser tía.
¡Vaya! Qué hombre tan raro me ha tocado delante. Tiene un aspecto muy desaliñado y bastante andrajoso. No descartaría que fuese un vagabundo. ¿Por qué está llorando? Mejor no le dirijo la mirada. A veces eso es suficiente provocación para los perturbados mentales. Es una lástima que haya gente que sufra de esta manera. ¿Por qué no deja de mirarme? Por fin se ha levantado y se ha ido. Espero que le vayan mejor las cosas, porque se le veía muy triste.
- Atención, señores viajeros. Este tren sufrirá retraso por el atropello de un hombre en las vías. Rogamos disculpen las molestias.
Este post fue escrito el Martes, Septiembre 18th, 2007 a las 9:56 y está archivado en la(s) categoría(s) Relatos.
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Septiembre 18th, 2007 at 12:31
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Pero por qué siempre pasan cosas tristes, deja vivir al hombre con su sufrimiento. Que le van mal las cosas, y seguramente le puedan ir peor, pero siempre llega un momento en el que las cosas solo puede ir a mejor.
Septiembre 18th, 2007 at 12:46
Usando
Oye, menudo emo has puesto de prota
Y, cómo no, si no pones a una niña mona en tus relatos, no son tus relatos
Me ha gustado mucho, porque es una idea que ha rondado en mi cabeza en varias ocasiones y que es posible que retome de nuevo. Me recuerda también a mi relato de “Hilo”^^.
De hecho, cada vez que cojo el metro me preguntó qué pensarán los demás pasajeros, si se estarán fijando en los otros, al igual que hago yo, tratando de analizarlos.
En el metro, me aburro :$
Un besote, encanto,
Mun