Microrrelatos (III)

Al hilo del “Quinto Certamen de Microrrelatos” convocado por Ana Arándanos, éstos fueron los que presenté usando la palabra clave “palabra“ (o “palabras“).

El primero:

- Compréndelo, él vive aquí cerca, y tú a cientos de kilómetros de distancia.
- ¿Mé estás pidiendo que entienda razonadamente tu infidelidad? - la miró directamente a los ojos, desafiándola a que fuera sincera.
- No te he sido infiel, por eso te lo cuento, para no hacerte daño.
- ¿También te tengo que dar las gracias? ¿Por dejarme en la estacada, por tirarlo todo por la borda?

Los dos rompieron a llorar uno detrás del otro, y sus fuerzas para seguir discutiendo se diluían y escapaban con cada lágrima suicidada.

- ¡Sólo ha sido un beso! Yo te quiero a tí.
- Palabras, son sólo dulces palabras que se convierten en amarga cera en mis oídos.

El segundo:

- ¿”Arambol”? ¿Qué clase de palabra es esa? Eso no existe
- ¿Cómo que no? Mi abuela la usaba mucho

Siempre que se ponían a jugar al Scrabble acababan igual, discutiendo por alguna palabra extraña que alguno de los dos no conocía.

- Me da igual, tienen que ser palabras que los dos conozcamos.
- De eso nada, las reglas dicen que vale mientras esté en el diccionario. ¡Compruébalo!

No quería comprobarlo porque sabía que tenía razón. Pero ese día jugaban en su casa, y en su casa siempre se jugaba con sus reglas.

Ninguno de los dos pasó la primera ronda de clasificación.

Este post fue escrito el Domingo, Junio 10th, 2007 a las 13:24 y está archivado en la(s) categoría(s) Relatos. Puedes seguir los comentarios de esta entrada suscribiéndote a este feed RSS 2.0. Puedes dejar un comentario, o enviar un trackback desde tu web. Technorati icon


Un Suspiro en “Microrrelatos (III)”


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