Génesis
Marzo 17th, 2007El 18 de marzo este blog cumple un año de existencia. Lo que comenzó como algo pasajero y una simple vía de escape, finalmente ha ido calando y ahora forma parte de mí.
Durante las aburridas clases de la universidad me gustaba evadirme a otros mundos de fantasía, donde mi subconsciente correteaba libremente. Inventarme situaciones y personajes que ya existían en mi mente desde hacía mucho tiempo. Y cuando terminé los estudios, escribir en este blog era algo natural.
Me gustaría pensar que tengo una afición fiel, no por el hecho de que sean mis amigos, sino porque les gusta mi estilo, mis historias y tienen curiosidad por saber por dónde va a continuar mi imaginación. Por desgracia, las estadísticas no parecen acompañar a mi deseo (salvo alguna excepción
), pero no por ello va a cambiar algo. Lo que escribo siempre lo hago por mí. A veces incluso leyendo mis propios escritos me sorprendo e intento rebuscar en mi cabeza porqué y cómo he llegado a esa sucesión de actos.
Muchas, aunque no todas, de mis historias han tenido su origen en un sueño en primer lugar. Una idea recurrente que se agita en mi mente y campa a sus anchas cuando cierro los ojos. La mayoría de las veces provocándome insomnio, que no desaparece hasta que la consigo expulsar a través de mis dedos.
Con motivo de este aniversario, quiero regalar a los lectores uno de los secretos mejor guardados por un servidor, no porque sea importante, sino porque han pasado tantos años sin prestarle atención que acabará olvidándose si no hago algo por evitarlo, como una receta familiar que se transmite generación tras generación. Voy a explicar el origen de la palabra que da nombre a todo lo que soy en la red de redes: Denibol.
Imagináos el contexto por un momento: hace casi 10 años en el recreo de un día en 3º de ESO. Por aquel entonces yo y mis amigos contábamos con unos 14 añitos aproximadamente. La discusión que en aquel momento nos distraía era la pronunciación de un par de juegos de éxito de la consola PlayStation: Medievil y Resident Evil. Nos llamaba la atención el hecho de que de forma natural con nuestro bajo nivel de inglés, “Resident Evil” lo pronunciábamos fonéticamente como “Resident Ibol“, mientras que el juego “Medievil“, a pesar de tener la misma terminación lo pronunciábamos tal cual se leería con las normas de la lengua castellana. Algo no cuadraba. Y aunque “Resident Evil” se podría pronunciar tal cual está escrito, con “Medievil” no encontrábamos la pronunciación adecuada y nos despistaba el hecho de que aparecieran dos sonidos “i” contiguos en apenas tres sílabas. Hasta que yo encontré la solución soltando el palabro: “Medinibol“. A todos les hizo tanta gracia que me hicieron los coros: “¡Ibol! ¡Ibol!“. A partir de ahí todo es historia. El uso excesivo de tal palabra inventada fue degenerando a cada día hasta quedarse en un simple “Denibol“, que usábamos como sufijo frecuentemente para meternos los unos con los otros. El más recurrido era “perrodenibol“.
Notad que la pronunciación lleva el acento, que no tilde, sobre la “i“.
Ése es el origen de todo. El génesis de muchas cosas que vinieron después, y que casi 10 años más tarde sigo utilizando con orgullo.
Posted in General | 3 Comments »
