El accidente (y IV)
- ¿Qué… ocurre? - preguntó Joan con cierta intranquilidad debido a la expresión de Shade.
- No ocurre muy a menudo, pero algunas veces pasa. Alguien se ha adelantado con tu ingreso y no tenías que estar aquí.
- ¿Significa eso que puedo volver?
- Normalmente estos errores se detectan mucho antes y no da tiempo a que sepan nada antes de tiempo. Sin embargo las normas son claras: tienes la posibilidad de volver o quedarte aquí para siempre. Tú decides.
Todo lo nuevo que se había puesto delante de sus ojos se tornaba ahora un humo difuso. Tenía que elegir entre este mundo de posibilidades infinitas, o regresar a lo que ya conocía. Después de mucho pensar finalmente decidió.
- Shade, quiero regresar.
- Está bien - suspiró - Tendrás tus motivos, pero prométeme que cuando vuelvas para quedarte fingirás sorpresa cuando te cuenten todo esto.
- Te lo prometo - contestó guiñándole un ojo con complicidad y una sonrisa.
Shade le sujetó la cabeza con las dos manos y pronunció unas palabras inaudibles para Joan. Después todo se volvió blanco.
Abrió los ojos lentamente. El sol traspasaba las cortinas y le bañaba la cara.
- ¡Ha despertado!
- ¡Doctor! ¡Rápido, venga! ¡Ha despertado del coma.
Eran las voces de sus padres que estaban sentados al lado de su cama.
- He de reconocer, chaval, que nunca en mi carrera profesional había visto un coma tan raro como el tuyo. Estabas prácticamente muerto clínicamente - dijo el médico mientras le hacía algunas pruebas rutinarias.
A Joan le dolía todo. Probablemente tendría hasta varios huesos rotos, pero no le importaba mucho, ya que el dolor era síntoma de que su cuerpo aún estaba vivo.
- ¿Cuánto tiempo…
- Algo más de tres semanas. Te ha salvado esa sangre que tú siempre te niegas a donar - dijo Andy mientras entraba en la habitación del hospital.
- Me alegro de verte.
- Creí que te perdíamos - dijo mientras se fundías en un abrazo - Durante este tiempo hemos venido todos a visitarte.
- ¿Todos?
- Sí, todos - contestó Andy con un guiño.
Joan deseó no haber estado al borde la muerte, pero al menos le sirvió para aprender a valorar más todo lo que tiene y sobre todo a aprovechar más esta vida. Lo primero que haría al salir del hospital sería expresar sus sentimientos a Kendra. Seguía teniendo miedo de que le rechazara, pero ahora mayor era el temor de morir sin saber lo que ella siente. Y si finalmente le decía que no, tal y como escuchó en una película, prefería tenerla mil veces como amiga a no tenerla de ninguna forma.
Este post fue escrito el Jueves, Enero 25th, 2007 a las 10:46 y está archivado en la(s) categoría(s) Relatos.
Puedes seguir los comentarios de esta entrada suscribiéndote a este feed RSS 2.0.
Puedes dejar un comentario, o enviar un trackback desde tu web.

Enero 25th, 2007 at 10:49
Usando
Weno, “el montaje del director”, o mejor dicho “el sueño del director” era bastante más largo que lo que he escrito aquí. Concretamente el “retorno” no fue tan rápido, sino que la permanencia en ese otro “mundo” fue bastante más larga y dió tiempo a quebrantar algunas normas.
Y por supuesto, mi desbocada imaginación era capaz de imaginar 2 o incluso más finales alternativos, pero he considerado que un final abierto quedaba mucho mejor aquí
Un gallifante para el que me diga en qué película aparece la cita que menciona Joan.
Enero 25th, 2007 at 11:22
Usando
Snif, muy bonito, se nota que tu eres Joan (por lo de donar sangre :P). Esperamos el montaje del director.
Enero 25th, 2007 at 12:33
Usando
Joe, yo de mis sueños casi nunca me acuerdo, normal que te guste dormir tanto, si la mitad de la nochete tiras soñando tantas historias :D.
Enero 25th, 2007 at 19:38
Usando
Una forma diferente de imaginar la otra vida
Esto me ha recordado a un relato que hice inspirado en un sueño y que está por mi blog. Se llama “La fiesta”.
Ostras, siento que el Andrés de mi “Hilo” se parezca tanto a ti :S Espero que no te diera mal rollo al menos :S
Saludetes
Mun Light Doll
Enero 25th, 2007 at 19:57
Usando
El relato me gusta, aunque si me permites un poco sensacionalista.
Lo que me preocupa ahora es lo de la cita de Joan. He buscado en mi base de datos mental y no hay ningún resultado, google no me ha ayudado ni en inglés ni en español…
Libérame de esta tortura :S
Enero 25th, 2007 at 20:43
Usando
Bueno… en American Pie 2 aparece esa frase, creo que se la dice uno moreno a su ex-novia rubia (kevin y victoria concretamente :P)
Pero es una frase muy comun y aparece parecida en muchos sitios, asi que no se si es la respuesta que estabas buscando.
Por cierto, buen relato, aunque esta vez era predecible… yo ya lo adivine desde la primera parte, que te lo dije
Enero 26th, 2007 at 15:33
Usando
Vayamos por puntos.
a) No pienso publicar el “montaje del director” de ste relato. Ya es más largo de lo necesario y tal y como apunta bruja era predecible. No merece la pena.
b) Cabe reseñar que duermo mucho porque cuando tengo estos “sueños” no me cunde, asi que necesito más horas.
c) ¿Sensacionalista? Expliquese, Sr. Oso
d) Efectivamente, la cita que tuve en mente cuando lo puse era la de American Pie 2, aproximadamente hacia el final. bruja ha ganado el gallifante, canjeable por un mini de mocho si quieres.
Gracias por todos los gatitos que habeis salvado.